Al borde del colapso mental, Seiichirou Kondou, un esclavo corporativo de 29 años, presencia de repente cómo el suelo se abre y se traga a una mujer. En su intento por salvarla, ambos son transportados a otro mundo. Allí, Kondou descubre que los habitantes de ese reino habían invocado a una santa para salvar su país de una devastadora plaga.
Como compensación por haberlo arrastrado a esta situación, el reino le promete una vida cómoda y la satisfacción de cualquiera de sus deseos. Para sorpresa de todos, Kondou pide algo inesperado: un trabajo.
Tras conseguir un puesto como contador en el Palacio Real, Kondou se entrega por completo a sus nuevas responsabilidades. Su trabajo preciso y meticuloso llama la atención de varios altos funcionarios y caballeros, en especial la del capitán de los caballeros, Aresh Indolark, un hombre frío y distante. Mientras Kondou se adapta a un entorno tan agotador como peligroso, comienza a encontrar consuelo en la compañía de Aresh, cuya gélida actitud podría ocultar algo más.